Reto al tiempo… HERMOSA RESIDENCIA CENTENARIA ⏳
Cuando en 1939 ocurrió el estallido de la Segunda Guerra Mundial, ya existía la hermosa residencia de la familia Bigurra, ubicada en la esquina de la avenida Apolinar Castillo, hoy Maximino Ávila Camacho, esquina con la calle Abasolo de Martínez de la Torre.
Nos cuentan descendientes de don Giuseppe Bigurra (José, en español) que el patriarca de la familia compró esa residencia cuando llegó a este pueblo y cuando sus hijos e hijas eran pequeños; que trabajó en la brecha al frente de las cuadrillas del camino carretero “Vía Especial para Automóviles y Camiones”, que realizaba una cooperativa de empresarios teziutecos desde 1920; que, con sus ahorros, compró un rancho de veinte hectáreas ubicado en la parte alta del pueblo (actual libramiento de la ciudad); en esa propiedad cultivó la naranja “valencia tardía”, que dio fama y prestigio a Martínez de la Torre.
Don Giuseppe fue un incansable elemento que falleció en 1949, dejando una valiosa herencia en sus hijos, hijas y nietos.
Como retando al tiempo y en contraste lo viejo con lo nuevo, la antañosa vivienda sigue de pie y habitada frente al moderno edificio que se ubica en la contraesquina del inmueble.