Tlapacoyan
Tlapacoya es un sitio arqueológico fundamental del Valle de México, considerado uno de los primeros centros ceremoniales mesoamericanos, con hallazgos humanos de hace 25,000 años y vestigios de las culturas Tlatilco y Olmeca. Ubicado en la orilla del lago Chalco, era un centro de rituales acuáticos y un observatorio astronómico en el Cerro del Elefante, y en él se han encontrado figurillas de barro y “Ollas de Dragón” que son testimonio de su riqueza cultural y la influencia olmeca en la región.
Orígenes y significado
El nombre Tlapacoya significa “lugar donde se lava” en náhuatl.
Se estableció en una ubicación privilegiada en el Valle de México, en la ribera del lago Chalco, que era vital para el desarrollo de las civilizaciones de la Cuenca de México.
Los vestigios encontrados en el Cerro del Elefante son de los más antiguos de la Cuenca, con una antigüedad que se remonta a los primeros habitantes de la región, hace aproximadamente 25,000 años.
Importancia cultural y arqueológica
Figurillas de barro:
En Tlapacoya se han encontrado famosas figurillas femeninas de barro, así como otros objetos como las “Ollas de Dragón”.
Influencia olmeca:
El sitio presenta una fuerte influencia de la cultura Olmeca, reflejada en sus diseños y la conexión con el dios hombre-jaguar.
Santuario acuático:
Se cree que Tlapacoya funcionaba como un santuario al que la gente llegaba en lanchas para ofrendar, posiblemente al dios del agua, Atlalo.
Observatorio astronómico:
El Cerro del Elefante, donde se ubica el sitio, era un mirador natural con 13 círculos que permitían la observación del cielo y los fenómenos naturales.
Evidencia de antiguas civilizaciones
Vestigios humanos:
Se han encontrado restos humanos que sugieren que Tlapacoya fue uno de los primeros asentamientos en la cuenca.
Período Arqueolítico:
Se han hallado restos que corresponden a este período (3000-2000 a. C.), de los primeros habitantes de la cuenca.
Migración a Teotihuacán:
A partir del año 100 a. C., es probable que gran parte de la población de Tlapacoya haya migrado a Teotihuacán, aunque el sitio no fue completamente abandonado.