La comida de Misantla

La comida de Misantla es un embrujo para el alma, no importa que llegará en el siguiente plato, será una explosión de sabor, de textura y de sus antepasados.

Su característica principal pareciera básica pues está basada en maíz y el frijol, pero la sorprendente mezcla de estos elementos con productos nativos te hará vivir una experiencia que en ningún otro punto del planeta podrás encontrar.

El platillo más reconocido y especial de Misantla es La Empapatada, un guiso ancestral creado por la comunidad jornalera para llevar alimento al campesino, está hecha con ingredientes que se obtienen de la misma milpa: tortilla, frijol, salsa verde o roja y huevo, con el paso de los años agregaron longaniza y carne, todo esto envuelto en una hoja típica de la región que se llama Patata y que les da a los alimentos un sabor único y típico de la sierra.

El acercamiento para describir al sabor de la Empapatada puede que sea imposible, sin embargo, la única palabra que podría desmenuzar un poco su sabor sería “exquisito” y aun así se queda una injusticia tremenda sobre lo que en realidad es probar este manjar veracruzano.

Misantla tiene un enorme abanico de sabores y colores en su gastronomía, tiene desde comida prehispánica hasta tacos de carne enchilada, pero otro de sus orgullos, de sus premiados y reconocidos alimentos es, su pan.

Es un pan que espera el tiempo exacto para ser tocado, el momento justo para entrar en el fuego y la solemnidad de mezclar los ingredientes con el peso exacto de cada elemento.

El pan misanteco tiene historia, no es un pan improvisado hecho por cualquier panadero, su pan es creado por manos expertas llenas de cariño y amor a la masa, es un pan que deja en la boca sabor a leña y paredes ahumadas, a mujeres panaderas con el cabello envuelto en paliacate y niñas que cantan mientras sus papas prenden el horno.

El embrujo está hecho después de ir a Misantla, nadie más nunca podrá quitarte el sabor que deja en ti cada uno de sus platillos.

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