🔵LOS PRIMEROS EN LLEGAR
En el siglo XIX, las familias italianas Belli y Casazza ya estaban aquí, en Paso de Novillos, y también don José María Mata, quien fue hombre muy cercano al patricio don Benito Juárez, a cuya muerte el señor Mata vino a ocupar el vasto territorio ubicado desde la margen derecha del río Bobos hasta partes de Atzalan y Misantla.
En 1850, don Pedro Belli hizo la primera traza del pueblo Paso de Novillos, y le salieron doce calles y seis avenidas. Dos años antes, en 1848, México había sido despojado por los Estados Unidos de más de medio territorio que le pertenecía.
La familia Belli era propietaria de la finca Pompeya, que se ubicaba junto a la hacienda “La Providencia”, propiedad que fue primero del doctor y general José María Mata, después de la familia Casazza y posteriormente de don Manuel Ávila Camacho, quien le impuso el nombre de “La Soledad”, luego del gobierno federal, como Estación Nacional de Cría, y finalmente, lo que fue el casco de la hacienda es ahora Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
La Soledad tuvo más de tres mil hectáreas que fueron fraccionadas en ejidos y una parte pertenece ahora a la UNAM.
En los años treintas llegaron a este lugar, procedentes de Gutiérrez Zamora, los italianos José Bigurra y sus hijos Eolo, Aquiles, César, Italo y José. En Zamora fue fundada una colonia italiana, pero la familia Bigurra se vino a Martínez de la Torre, donde en los años cuarentas inició la siembra de naranja de la variedad “valencia tardía”, que hizo famosa a Martínez de la Torre. Los Bigurra fueron los pioneros de la citricultura aquí en Martínez.
Don Pedro Bringas Castillo y sus hermanas Petronila y María eran propietarios de grandes superficies de tierras, pero con el paso de los años fueron despojados de todas sus propiedades.
Uno de los primeros alcaldes de este pueblo fue don Francisco Berman, quien era dueño de la finca ganadera “La Chiguisa” y padre de Odilón, Juan, Micaela y Chela, ya fallecidos. De la congregación de El Pital llegó a Martínez la familia Campillo, de origen español, cuyo jefe había sido administrador de la hacienda El Pital, propiedad que fue del exgobernador de Veracruz Antonio Rivera. La finca contaba con siete mil hectáreas y, en ella, existió un asentamiento totonaco, y hoy son ejidos.
Aquí radicaron los hermanos Aurelio y Jesús Núñez Arroyo, comerciantes que fueron fundadores de la farmacia “San José”, que después adquirió don Fidel Vargas García. Don Jesús fue presidente municipal y, durante su gestión, dotó al pueblo de alumbrado en las principales calles.
Don Fidel Vargas platicaba que de niño fue acólito de la iglesia de San Juan Bautista; de joven fue sastre, luego boticario y presidente municipal; fue famoso y muy apreciado. Hizo fortuna y, al morir, heredó el Hotel Central, la Botica y varias propiedades urbanas más a sus hijos y a su viuda, doña Elfega Valdés. Tenia dos hijas cuatas que se educaron y vivieron en la Ciudad de México, y venían con frecuencia a visitarlo.
Otra persona distinguida fue don José Martínez, quien tuvo varios hijos e hijas de apellido Martínez Mendoza. Todos sus hijos, ya desaparecidos, fueron empresarios distinguidos y exitosos, y todos tuvieron sobrenombres que les fueron asignados por su padre, pero todos se recuerdan como hombres de bien (el Chato, el Bolillo, el Ratón, el Chiltepín y el Fachas).
Del municipio poblano San José Acateno vinieron a este pueblo, en los años cuarentas, los hermanos Atilano, Manuel, Agustín, Juan y otro más cuyo nombre no recuerdo, y que fueron muy conocidos y apreciados por tratarse de personas honestas y distinguidas. Don Atilano y Agustín eran industriales de los refrescos embotellados que llamaban “gaseosas” “chichas” y cervezas amargas. Don Atilano vivió con su familia en la congregación de Paso Largo, donde tuvo un comercio de abarrotes, fue agente municipal y persona muy apreciada por todos; don Manuel laboró en el Ingenio Independencia durante muchos años; don Juan fue dueño de una refaccionaria. Todos son recordados gratamente.
El español radicado en Teziutlán, don Manuel Zorrilla, fue dueño de los ranchos ganaderos Perseverancia, Solteros, Larios, Zanjas de Arena, El Carmen, Manantiales, San José de la Unión y otros, que sumaron más de treinta y cinco mil hectáreas; hoy son comunidades ejidales.
Otros ranchos, propiedad de empresarios teziutecos fueron o son: Mesa Grande, de don Miguel Barrientos; Sotusco, de los hermanos Delgado; Liberales, de don Manuel Ballesteros; El Zanjón, del señor Barranco; Agua Dulce, de don Manuel de la Sierra.